Ayuda urgente, por favor: salvemos a Pedúncula
Mi llama Pedúncula se ha tragado un zapato azul marino con los cordones a juego. El problema no es el zapato, ni tampoco los cordones. Lo que sucede es que el azul le sienta fatal. Se pone como una moto y sus ojos parpadean a una velocidad tan elevada y con una fuerza tan estridente que las corrientes de aire que desprenden han causado ya varias olas de frío en el continente en el que resido temporalmente.
Por favor, si alguien tiene infomación sobre el tema, le rogaría que contactase conmigo y que se hiciera tatuar un grano de arroz en algún lugar de sus sandalias.
Espero vuestras respuestas con el plumífero puesto y unas conchas de berberechos a modo de sombrero minimalista.
Un gran saludo para todos y una corneja apaisada para los más avispados.
