Hoy me siento «bailonga» y solidaria
Cuando las yeguas del jardín de al lado comenzaban a trotar para mostrar su celo, mis ojos se abrían como compuertas de alcantarilla a un nuevo mundo. He despertado lozana y cruciforme, tanto que, en lugar de dedicarme a rebuscar escarabajos en los altos de los armarios, he optado por colisionar con gran potencia contra todo aquel que se topaba conmigo esta mañana.
En lo que va de día, he chocado con tres secreatrias de dirección, cuatro mozos de cuerda, un botones, doce amas de casa, trece limpiabotas, un cartero, cuarenta estudiantes de Primero de ESO, dos profesores de danza de vientre y una gallina de Guinea. Cada uno de ellos ha declarado sentirse «como Pedro por su casa» tras el choque contra mi robusto torso. Esta afición me gusta, y creo que a mis conciudadanos, también.
Lo que más les agrada, creo yo, es el hecho de verme vestida con este precioso traje regional heredado de mi tío Alcorque. Me hecho unos bailoteos que pa qué... Doy vueltas y vueltas como una peonza y, cuando menos se lo esperan, me echo sobre el primero que pasa y le toco las castañuelas en el oído interno. Les gusta ese chasquido repetitivo por las mañanas. Dicen que es como si les limpiara los tímpanos con una torunda especializada. Además, llevo pequeños cascabeles en mis pestanas (uno en cada una) y, al parecer, este sonido les relaja y les arrulla.
Me encanta hacer feliz a los demás. Pronto organizaré una ONG llamada “Bailarines Regionales con Cascabeles en las Pestañas que Colisionan con la Gente Sin Fronteras”. ¿Podré contar con vuestro apoyo?

engelson dijo
Ese piercing pestañero debe ser bueno para los globos oculares. Yo en mi trabajo estoy todo el día creando nuevas pestañas.
13 Octubre 2005 | 01:50 PM